Tiramisú Clásico

INGREDIENTES

Crema de mascarpone

  • 4 yemas de huevo
  • 120 g de azúcar
  • 500 g de queso mascarpone
  • 200 g de nata líquida (mínimo 35% grasa)

Baño de café para los savoiardi

  • 250 ml de café cargado
  • 2 cdas. de ron o de amaretto

Montaje

  • Bizcochos de soletilla duros, los que quepan en dos capas en el molde
  • Cacao puro en polvo para espolvorear

INSTRUCCIONES

Baño de café

  1. Prepara el café casero como suelas hacerlo para que se enfríe. Agrega el ron y reserva.

Crema de mascarpone

  1. Separa las yemas de las claras y guarda estas para otro uso; congelan muy bien.
  2. Pon las yemas de huevo con el azúcar en un bol y mezcla de inmediato. Prepara un cazo con un dedo de agua, en el que pueda encajar el bol sin que toque el agua.
  3. Lleva el agua a ebullición, coloca encima el bol con las yemas y bátelas con varillas eléctricas hasta que aumenten de volumen y estén blanquecinas y espumosas, por lo menos 10 minutos a buena velocidad. Cuidado con parar de batir, porque se puede cuajar el huevo.
  4. Cuando esté listo el montado, déjalo templar un poco para que no derrita el mascarpone que le vas a añadir.
  5. Ablanda ligeramente el mascarpone frío de la nevera batiéndolo con un tenedor. Mézclalo con las yemas montadas con espátula, con movimientos envolventes. El mascarpone ayudará a bajarle la temperatura al conjunto.
  6. Monta la nata hasta que esté semidura (mira el vídeo) y mezcla con una espátula con delicadeza para no perder volumen. Pasa la crema a la nevera mientras preparas el molde y los bizcochos.

Montaje del tiramisú

  1. Ve pasando los savoiardi por el café, puesto este en un recipiente llano que permita bañarlos con comodidad. No deben quedar ni muy empapados ni muy secos; es mejor ser rápidos.
  2. Tapiza el fondo del molde elegido (en mi caso uno cuadrado de 25×25 cm) con los bizcochos mojados y dosifica encima la mitad de la crema de mascarpone.
  3. Repite la operación con una capa de bizcochos remojados y la crema de mascarpone restante.
  4. Tapa con un plástico que no toque la crema, lleva a la nevera por lo menos 4 horas para que los bizcochos acaben de empaparse y la crema se asiente.
  5. Espolvorea con el cacao en polvo al gusto justo antes de servirlo, si lo haces con antelación el cacao se humedece y queda feo.